jueves, 1 de julio de 2010

Relaciones de la empresa con la sociedad a nivel supra organizacional

Sobre el cambio de las cosas en formas complejas







El hecho que Boesky no entendiera que el delito que estaba cometiendo era una cuestión pública con muchos constituyentes y que la confundiera con su moral privada causó más de un revuelo en varios sectores. En primer lugar los inversionistas ya no sólo tendrían que fijarse en la credibilidad de las empresas sino también en la credibilidad de las personas que las auditan y arbitran. Luego los gobiernos debieron empezar a legislar sobre temas que ahonden más en estas cuestiones de tráfico de influencias y, por último, al ser EE.UU un referente financiero a nivel mundial el resto de economías del planeta debieron empezar a echarle un ojo a sus propios árbitros y crear por ende nuevas lógicas de arbitraje y supervisión ya que el mayor referente de estas prácticas había demostrado ser vulnerable a la codicia de una sola persona. Por todos estos cambios complejos que el escándalo Boesky desató creo que él debió pensar detenidamente sobre cómo debería actuar ante un primer ofrecimiento de información privilegiada. Pudo haber actuado como un león inspirador, acusando inmediatamente a los que ofrecían la información, pero esto de todas maneras hubiera causado conmoción en el mercado financiero. Por esto creo que lo más inteligente hubiera sido actuar con astucia y ensuciándose las manos, poniendo en su lugar al informante, lo que hubiera más bien reforzado la credibilidad en el sistema financiero mundial y consecuencia la de su propia organización.
Cúal es el papel de la credibilidad en los mercados financieros?
Este video te dará un breve explicación: http://www.youtube.com/watch?v=R8z3CM1Kfs0

Relaciones de la empresa con la sociedad a nivel supra organizacional


Sobre el fortalecimiento o debilitamiento de las relaciones de la organización con sus constituyentes.


Los constituyentes de la empresa de Boesky eran todas aquellas empresas y personas que habían sido clientes suyos en algún momento, además de las personas que trabajaban directamente para él. Entonces, analizando la respuesta a la pregunta “¿He hecho todo lo posible para pensar creativamente en el rol de mi institución con respecto a la sociedad y a los constituyentes?” lo único que queda decir es que Boesky no hizo otra cosa que elegir el camino más fácil para lograr su éxito personal lo que lo llevó a fin de cuentas a debilitar, sino aniquilar, las relaciones de la organización con sus constituyentes. Recordemos además que en este tipo de empresas de envergadura mundial, existe otro constituyente que se ve fuertemente afectado que es la sociedad en general. Al ser el tráfico de información una cuestión pública la sociedad en general se ve afectada por el hecho de que la confianza en los sistemas financieros de una nación se ponen en duda lo que finalmente provoca el retiro de personas y de fondos de este tipo de círculos.

Relaciones de la empresa con la sociedad a nivel supra organizacional

Sobre el éxito de la empresa.-

En el modelo Badaracco se señala que las cuestiones públicas tienen su propia moral a la cual se le denomina virtu que difiere mucho de la virtud personal y la confusión entre ambas , según Isaiah Berlin, puede llevar a consecuencias fatales. Llevando este principio al caso de Iván Boesky se puede apreciar la notoria confusión entre ambos conceptos y por ende una confusión entre lo que es el éxito de la empresa y lo que no lo es.
En primer lugar debemos definir en qué consiste el éxito de la empresa de Boesky. El éxito en una empresa de arbitraje está sustentado, cómo en muchas otras empresas del sector financiero, en su credibilidad ante el resto de actores del mercado de dinero. Esto quiere decir que lo que más vale en una empresa de este tipo es el poder del nombre y la reputación que se crea a lo largo de los años. Para estas empresas el éxito no se refleja en la rentabilidad de las mismas sino que estos indicadores crecen llevadas de la mano por el de la credibilidad. Es por esto que, ya evaluando el manejo de los dilemas supra-organizacionales, habría que analizar la respuesta a la pregunta “¿He hecho todo lo que he podido para asegurar mi posición y afirmar la fortaleza de mi organización?”. Si está pregunta pasó por la mente de Boesky al traficar con información privilegiada se hubiera podido dar cuenta que no estaba fortaleciendo para nada a su organización sino más bien su interés personal en aumentar ilegalmente sus ingresos. Al hacer esto carcomía poco a poco con el activo más valioso de su empresa, su credibilidad.

miércoles, 9 de junio de 2010

Descripción del caso.-Con vuelto y prisión de lujo

Luego de que Iván fuera acusado y hallado culpable por traficar con información privilegiada, fue sentenciado a purgar una pena de tres años y medio y del pago del 100 millones de dólares, además claro de estar inhabilitado de por vida para trabajar con Wall Street. En realidad, las leyes que prohibían esta clase de actividades no eran muy frecuentemente aplicadas en U.S.A. hasta que se desató el escándalo Boesky. Iván cumplió su condena en la prisión federal “Lompoc”, salió en libertad luego de dos años de cárcel.

Descripción del caso.- No cayó solo

El juicio de Iván Boesky fue muy controversial en EE.UU. y no era para menos ya que todo el mundo estaba esperando que colaborara con los fiscales de la SEC para descubrir quienes más estaban involucrados en su red de tráfico de información. Es decir, todos los ejecutivos de Wall Street estaban bajo sospecha y con temor a que el señor Boesky mencionara sus nombres. Por supuesto que en el juicio que se le siguió se destaparon alguno nombres más que fueron portada de los periódicos durante varios días. Esta ayuda para que se descubrieran más nombres le valió a Iván la reducción de su condena

Descripción del caso.-Buenos Datos

En el juego de la bolsa de valores lo más apreciado por los inversionistas es la información, a más y mejor información, mejores inversiones pueden ser realizadas. Y Definitivamente buena información era lo que tenía Iván Boesky, claro información que nadie más poseía. En su carrera como árbitro conoció a mucha gente importante en el mundo empresarial de Nueva York por lo que no le fue difícil ganar la confianza de directores de varias empresas para recibir pequeños datos sobre las futuras acciones que la empresa estaba planeado tomar. Así por ejemplo, antes de que se anuncie al público el lanzamiento de un nuevo producto, el hallazgo de una nueva mina, la adjudicación de contratos del gobierno u otros datos importantes, Iván ya los conocía. Por su puesto, el buen Iván aprovechaba los pequeños consejos para ganarse unos dólares extra, comprando acciones antes de que las noticias salgan a la prensa, el precio se dispare y vendiéndolas a su precio más alto.

Descripción del caso.-La avaricia es apropiada

“El señor del Arbitraje”, era el sobrenombre con el que se le conocía a Iván Boesky, el principal actor del escándalo más grande de Wall Street de mediados de los ochenta. Este mega escándalo incluso fue llevado a la pantalla grande en la película “Wall Street” del no menos famoso director estadounidense Oliver Stone.
La historia de Iván empieza en 1937 en Detroit, Michigan. Era hijo de un matrimonio judío y llegó a ser un próspero abogado. En 1986 ya era un reconocido árbitro en temas empresariales en Nueva York y llegó a amasar una fortuna de aproximadamente USD 200 millones. Luego se empezó a sospechar que tremenda fortuna no podría provenir simplemente de sus honorarios como árbitro. Es por esto que la SEC (U.S. Security and Exchange Commission) empezó a investigar sus actividades.